Cómo mantener en forma nuestra memoria

Para comenzar el tema de la memoria vamos a ver una secuencia de la película Nemo:

Dori bebé

Y  ahora si… ¿Qué es la memoria?

  1. INTRODUCCION Y CONCEPTO

La memoria es la capacidad de la que disponemos para codificar, almacenar y recuperar información. Si bien todos solemos resumir que la memoria consiste en acordarnos de algo, lo cierto es que en realidad es una tarea muy compleja en la que intervienen una serie de diferentes sistemas cerebrales. De la misma forma, con la información que tenemos actualmente, también es incorrecto hablar de una sola forma de memoria, puesto que existen varios tipos de memoria relativamente independientes entre sí. Por ejemplo, alguien puede ser incapaz de recordar qué ha desayunado hoy, pero tener una memoria perfecta de todos los acontecimientos importantes de su vida (esto es, tener una buena memoria autobiográfica).

En esta ocasión, os vamos a hablar de qué falsas creencias tenemos acerca de ella para finalmente pasar a daros algunos consejos que ayuden a mantener esa memoria en buenas condiciones.

camera-photos-photograph-paper-prints-46794

  1. CREENCIAS FALSAS SOBRE LA MEMORIA:

A través del tiempo, bien sea por falta de información o por entenderla mal, se han ido extendiendo informaciones sobre la memoria que, a día de hoy, podemos confirmar que no son correctas. Las más comunes son:

  • La memoria es una “cosa”: No es un órgano ni nada que se pueda tocar o ver. Es un conjunto de capacidades y habilidades. Puedes ser mejor recordando algunas cosas y malo otras.
  • La memoria se deteriora con la edad: Hay otros factores, además del envejecimiento, los que deterioran la memoria, como la depresión y la pereza mental. Y no se deterioran todas las habilidades memorísticas al mismo tiempo.
  • Guardar muchos datos distorsiona la mente: La capacidad para almacenar información en nuestra memoria a largo plazo es virtualmente ilimitada. No hay ningún experimento que nos diga cuanta capacidad tiene o si tiene límites.
  • Solo utilizamos el 10% de la mente: Éste es uno de los más extendidos y se trata de una falsedad, probablemente extendida por una mala interpretación de la información. Todas las partes del cerebro están en funcionamiento constante y cada una cuenta con sus funciones concretas. Sin embargo, es totalmente cierto que las características cognitivas se pueden mejorar con el entrenamiento, pero esto es porque se fortalecen las conexiones importantes para cada característica.
  • Existe la memoria fotográfica: A pesar de que alguna gente es capaz de tener una memoria eidética (capacidad de recordar imágenes con un alto grado de detalle), generalmente no suele estar presente en adultos. Es bastante más común encontrarse con gente que tenga un alto grado de memoria en alguna área. Pero la memoria no es una cámara de fotos. Se guarda la información y cuando la evocamos rellena los huecos como puede. Pintándola como un cuadro. Es decir, recordamos la información clave y rellenamos el resto con lo que nos parece lógico. Este tipo de memoria, sin embargo, sí que se puede llegar a entrenar y, con ciertas técnicas, se puede llegar a conseguir un recuerdo con un alto grado de detalle.
  • Los recuerdos se basan en la percepción y en la experiencia: No podemos fiarnos al 100%. Los recuerdos sufren cambios. La memoria es creativa y puede dramatizar u ordenar un acontecimiento. Como ya hemos dicho, nosotros rellenamos los huecos. Además, es posible crear falsas memorias (recordar algo que no ha sucedido).
  • ¡Tengo mala memoria!: Nadie nace con buena o mala memoria, se puede mejorar si se ejercita.
  • La memoria es un almacén que lo guarda todo: La memoria no es perfecta. Aunque es el soporte de nuestra historia biográfica, también se inventa hechos y comete errores.
  1. ¿POR QUÉ NOS FALLA LA MEMORIA?

En cuanto a nuestro día a día, hay muchos factores que afectan de forma negativa a nuestra memoria. Os presentamos algunos:

  • La falta de sueño: La calidad y la cantidad del sueño afecta a la memoria. SI duermes poco, puedes encontrarte con dificultades para mantener y almacenar la información.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos como los antidepresivos o los relajantes musculares pueden tener un efecto temporal negativo sobre la memoria.
  • Menopausia: Debido a los cambios hormonales, es posible que se produzcan pequeñas pérdidas de memoria. Es temporal y vuelve a su estado normal al pasar la etapa.
  • Alcohol y tabaco: Beber en grandes cantidades, producen daños que pueden llegar a ser permanentes, a las neuronas. Fumar en grandes cantidades dificulta la llegada de oxígeno al cerebro, empeorando así sus funciones.
  • Mala alimentación: La falta de vitaminas B1 (cacahuetes, frijoles, col…) y B12 (pescado, lácteos, huevos, carne de res y cerdo…) puede afectar a la memoria, por lo que debes incluir alimentos altos en proteína y grasas de alta calidad (ácidos grasos, que son necesarios).
  • Estrés y cansancio: Un alto nivel de estrés y de cansancio puede afectar al rendimiento de nuestra memoria.
  • Depresión y ansiedad: Diversos estudios mantienen que existe una relación entre las quejas por pérdida de memoria y los síntomas de la depresión y la ansiedad.
  • Edad: Es parte del ciclo natural. Con la edad, la memoria a corto plazo empeora. Sin embargo, no se produce a un nivel tan grande como se piensa (excepto en casos de problemas como las demencias). La pérdida de memoria a corto plazo es relativamente poca, y se compensa con otros factores como la experiencia.
  1. TÉCNICAS PARA MEJORAR Y PREVENIR LA PÉRDIDA DE MEMORIA:

Lo importante es recordar que podemos mejorar las conexiones neuronales y mantenerlas activas, y para eso hay que mantenerse activo. Existen métodos de ayuda externa (como pueden ser las agendas, las alarmas, dejar siempre las cosas en el mismo sitio…) y de ayuda interna. Estas ayudas internas forman parte de un proceso que ayuda a mejorar la calidad de la memoria. Se trata de:

  • Prestar atención a lo que se quiere memorizar.
  • Repetir aquello que se quiere aprender de forma inmediata y después con separaciones cada vez mayores.
  • Pensar sobre el significado o generar imágenes mentales. Es importante para adaptar lo que estamos aprendiendo a nuestros esquemas mentales, a lo que ya conocemos.
  • Practicar la rutina. Asociar el hacer una tarea con una acción (por ejemplo, tomar la pastilla después del desayuno).

De la misma forma, os traemos una serie de consejos que os pueden ayudar a mantener la buena memoria:

  • Por excelencia, leer y realizar ejercicio físico son dos de las tareas que más ayudaran a mantener nuestras capacidades cognitivas en general y nuestra memoria en partículas. Al leer, se ejercitan muchas características (atención, capacidad de síntesis, integración de la información, memoria, imaginación…). Leer es uno de los mejores ejercicios que existe para nuestra mente. Por otra parte, el ejercicio físico mejora la oxigenación, es decir, aumenta la cantidad de oxígeno que llega al cerebro, lo que le permite realizar mejor sus funciones.
  • Evitar las “malas” rutinas. Es decir, todas aquellas tareas que realmente no nos aportan nada a la buena salud y que hemos convertido en rutinas.
  • Evitar las actividades pasivas.
  • Tener vida social y relacionarse.
  • Huir del estrés y la ansiedad.
  • Pasatiempos y juegos de estrategia.
  • Evitar las drogas, el alcohol y el tabaco.
  • La alimentación sana y equilibrada.
  • El arte y las actividades manuales.

 

brain-2062054_1920

  1. EJERCICIOS PARA HACER EN CASA
  • Volvemos a enfatizar la lectura.
  • Antes de acostarse, tratar de recordar todo lo que se ha hecho durante el día. Con la práctica, los recuerdos se vuelven más “vivos”, alcanzan mayor nivel de detalle. También puedes, por ejemplo, después de ver una película, tratar de recordar tantos detalles como sea posible.
  • Para reducir el estrés y la ansiedad: trata de marcarte metas realistas, enfócate en tus tareas o en tus problemas de uno en uno, tómate descansos, expresa tus sentimientos en lugar de guardarlos…
  • Para mejorar el descanso: márcate una rutina de sueño y trata de evitar las pantallas (televisión, móvil, etc..) desde un rato antes de irte a dormir.
  • Cada vez que aprendas algo nuevo, relaciónalo con algo que ya sabes, “dale un sentido”
  • Realiza juegos de lógica o estratégicos (recordar series de números, imágenes, palabras, sonidos, sudokus, crucigramas…).

 

Y ahora, para finalizar, como de costumbre, os dejamos con una cita:

El pasado nunca se va, le gusta esconderse en la música, en la calle, en los sueños, en los recuerdos, en la vida.

José Miguel Escrig Espuig. Psicólogo Jurídico y perito forense.

Noelia Rodríguez. Psicóloga Jurídica y perito forense.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: